Mirarse al espejo, quererse un poco más y eso es lo que hice el otro día. No fue específicamente frente a un espejo, caminaba por la calle y empecé a analizarme a mi misma pensando que toda mi vida quise ser perfecta y mi concepto de tal palabra era ser flaca, con altura normal, en lo posible rubia y de ojos claros con una linda sonrisa, era conseguir la mirada de los chicos cuando una pasaba por al lado de ellos, era ir a comprar ropa y que me entrara todo sin pedir un talle más, o uno menos. Pasaba todo por la superficialidad. Sin embargo, no es así, tal vez la poca gente que lee este blog ya entendió esto pero prefiero escribirlo para expresarme y para aquellos que, como yo, lo entienden ahora.
Empece a mirar por dentro, porque este último tiempo tuve que mejorar actitudes mías que no me agradaban, y que consideré que hacía bastante mal sin contar las consecuencias que me trajo. Cuando uno pasa mucho tiempo con su propia persona tiene que aprender a quererse o podría volverse un poco loco. Entonces comienzo a ver que cosas cambié y que cosas me faltan (y me falta mucho pero esto merece otro post aparte) y no me disgusta como esta todo ahora, si bien extraño un poco el pasado, cada vez es menos intenso. Me agrada la felicidad con la que me levanto, la energía que tengo durante todo el día y darme cuenta que podría hacer aún más cosas, la buena onda que me rodea de gente que libera positivismo y me dan ganas de seguir.
En fin, volviendo al tema, no todo es "superficial", no me disgusta mi exterior, llegue a un acuerdo conmigo que sólo me disgusta una parte de mi cuerpo, todos tenemos una, y pienso trabajar en ella un poco más, todo se debe a mi mala alimentación, y me siento bien. Realmente me siento bien, y me gusta. Ayuda mucho a ver la parte buena de la vida, no? Si uno esta bien con uno mismo, esta bien con el resto. Nose cuando va a durar esto pero merece la pena aprovecharlo. =)
-Myself-

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